Adolescencia

La Adolescencia está comprendida aproximadamente entre los 12 y los 18 años, si bien es cierto que varía mucho de una persona a otra.

Es esencialmente una época de cambios, un período de transición que marca el proceso de transformación del niñ@ en adulto. Encontrarse a sí mismo, definir su propia identidad y encontrar su sitio en el mundo es la difícil tarea de cualquier adolescente.

Esta complicada etapa, como podemos imaginar, no está exenta de dificultades individuales en la gestión emocional, cierta crisis de identidad y problemas de comportamiento.

Esta “crisis de la adolescencia”, en muchas ocasiones, es vivida de forma muy alarmante y angustiosa por las familias, apareciendo dificultades a nivel familiar , que pueden abordarse y resolverse en muchas ocasiones con un adecuado apoyo profesional. Nos referimos a la difícil gestión de los cambios familiares, la posible falta de acuerdo entre padres en los temas relacionados con la educación,  o dificultades en la pareja, en la comunicación familiar, el reparto de tareas y responsabilidades o, incluso, trastornos de mayor envergadura que son precisos prevenir y tratar a tiempo.

Aunque esta etapa pueda parecerte imposible de superar o te encuentres perdido y sin herramientas para hacerle frente, tranquil@. En KIDE tenemos una amplia experiencia en el trabajo con adolescentes y por eso queremos acompañaros, tanto a las familias como a los jóvenes, a transitar esta compleja etapa con éxito, creando un futuro de calidad. Si necesitas ayuda, cuenta con nosotros y recuerda…después de la tormenta siempre llega la calma.

TERAPIA INDIVIDUAL

La psicoterapia con el adolescente se encuentra entre la psicoterapia del adulto y la infantil. Dependerá del tipo de adolescente (preadolescente o adolescente más maduro) y de la problemática que presente, para orientar la terapia.

 

Tiene características que comparte con la infantil como son:

 

–             Los objetivos y el paciente. En la terapia con el adolescente también existe la complejidad a distintos niveles respecto a los objetivos y a la identificación del paciente. El adolescente puede venir de forma no voluntaria o sin haber generado ellos la demanda, por tanto el objetivo del adolescente no tiene que ver con el objetivo de los adultos, de hecho a veces parecen contradictorios. En la terapia habrá que intentar adaptarse lo mejor posible a esta situación, a veces conflictiva, de coincidencia de distintos intereses y objetivos.

 

–             Implicación de la familia. La terapia del adolescente en muchas ocasiones va a necesitar la implicación de los padres, bien para ayudarles a resolver una situación familiar, como realizar cambios a nivel de familia con indicaciones de pautas y participación, que refuercen lo trabajado en las sesiones. La alianza con el adolescente es la base de la terapia, con lo que la comunicación con los padres será de sumo cuidado para no vulnerar la relación ni desvelar cualquier contenido realizado en sesión.

 

Por lo demás, la terapia se considera similar a la de un adulto, adaptando los contenidos y las tareas a sus necesidades.

 

La psicoterapia individual es el tratamiento a través de métodos psicológicos de problemas de naturaleza emocional, en donde una persona (el paciente) establece deliberadamente una “relación profesional” con otra persona (el terapeuta) que le ayudará a analizar y modificar síntomas de malestar ya existentes, prevenir algunos otros, mediatizar comportamientos y promover el crecimiento.

 

En la psicoterapia individual, se le ayuda al paciente que tenga conocimiento sobre sí mismo de tal manera que logre entender sus emociones, conductas y pensamientos (muchas veces automáticos) que dan forma a su malestar. De esta manera, aprende a dominar sus emociones negativas, mejora su capacidad de tomar decisiones y desarrolla una autoestima sana, que le permite relacionarse mejor.

 

La psicoterapia es un encuentro con uno mismo, acompañado y guiado por un profesional. Es un espacio acogedor donde expresar sentimientos sin ser juzgado, ni criticado, aprendiendo a canalizar cada sentimiento desde el amor a uno mismo.

 

El psicólogo ayuda a observar y comprender como se han originado bloqueos en la trayectoria vital y orienta para reeducar actitudes, pensamientos y conductas. El paciente, al ser consciente, puede elegir libremente hacia donde quiere dirigir su futuro, así como los cambios que quiera realizar.

 

Por tanto, la terapia del adolescente estaría indicada en los casos que presente algún trastorno psicológico, dificultades emocionales o necesidad individual que pueda estar generándole malestar. Es recomendable que acuda de manera voluntaria, pero si no es así se pueden ver estrategias para que pueda acudir aunque inicialmente se oponga.

 

Para alguno de sus padres, estaría indicada la terapia individual  en el caso que los problemas psicológicos o emocionales del adulto, estén influyendo en el bienestar del adolescente y no puedan ser resueltos en otros espacios como la terapia familiar o escuela de padres. Se le propondría para que comenzara una terapia siempre y cuando estuviera de acuerdo, viviéndolo como una necesidad individual y de familia.

TERAPIA GRUPAL PARA ADOLESCENTES

Las dificultades de adolescencia y todas las necesidades que anteriormente se han descrito, especialmente los problemas emocionales, la dificultad para controlar los propios impulsos o para poder expresarlos de maneras adecuadas, las malas relaciones con el propio cuerpo y las dificultades de relación con los otros, hacen que en bastantes casos, la Psicoterapia Grupal sea especialmente apropiada para ellos. Muchas veces se convierte en un complemento muy valioso para las terapias individuales.

 

La Terapia Grupal se convierte en un espacio para externalizar sus emociones. El grupo de terapia les brinda un lugar a los adolescentes donde poder expresar sus preocupaciones, miedos y la emociones como la tristeza y la soledad, entre otras.

 

El adolescente, en el alejamiento con respecto a los padres a través de la defensa, por contra, de su confusión de identidad, se vuelve, en cambio, hacia sus compañeros. El grupo de compañeros, el cual tiene muchas formas y manifestaciones, proporciona al adolescente una identidad grupal la cual le conduce hacia la edad adulta. Con todo, el adolescente necesita confrontar una figura de autoridad significativa, en el contraste con la cual puede movilizarse y ganar un sentido de independencia. De cualquier modo, esto no puede hacerse en solitario. Una terapia de grupo con compañeros proporciona el soporte emocional necesario, capaz de hacer surgir estos procesos, a diferencia del tratamiento individual, en el que los riesgos de reclamar la atención del terapeuta son mucho mayores. Por consiguiente, el grupo de iguales, como espacio en el que tienen lugar de un modo natural los fenómenos sociales, es donde el adolescente se separa y adquiere una conciencia de identidad, y es también el medio terapéutico en el cual clínicamente, puede lograrse cada tarea de desarrollo mental.

 

Especialmente indicado, en problemas de comportamiento, emocionales y de habilidades sociales. Didato (1974) nos proporciona una medición del problema a través de su relativamente modesto grupo de cuatro objetivos terapéuticos para grupos de adolescentes:

 

1)   Incrementar la capacidad de experimentar afectos poderosos (positivos y negativos, a través de exteriorizarlos).

2)   Incrementar la capacidad de empatía.

3)   Fortalecer la identificación con el terapeuta.

4)   Alentar nuevos patrones de comportamiento para ayudar al grupo a resolver conflictos intergrupales a través de medios verbales no físicos.

 

Los grupos terapéuticos de Kide Bienestar se irán diseñando respondiendo a la demanda de adolescentes, pudiendo existir más de un grupo activo y de distintas problemáticas. Según el diseño de cada grupo, se irá definiendo las características de este (tiempo, participantes, edades…) así como las normas y los criterios de inclusión a dicho grupo.

TALLERES PREVENTIVOS

La  prevención es la disposición que se hace de forma anticipada para minimizar un riesgo. El objetivo de prevenir es lograr que un perjuicio eventual no se concrete. Esto se puede apreciar en el dicho popular “más vale prevenir que curar”. Puesto en otras palabras, si una persona toma prevenciones para evitar enfermedades, minimizará las probabilidades de tener problemas de salud. Por lo tanto, es mejor invertir en prevención que en un tratamiento paliativo.

 

Los talleres preventivos de Kide Bienestar tienen la finalidad de anticipar una posible dificultad, concienciar sobre un tema y realizar un aprendizaje en hábitos y conductas saludables.

 

La prevención en la adolescencia tiene un elevado valor, ya que los adolescentes son más conscientes y pueden asimilar la información, asimismo pueden anticiparse y poseen pensamiento hipotético deductivo pensando en las consecuencias del futuro. Sin embargo, la adolescencia se asocia a conductas de riesgo, y a no asociar esas consecuencias a su propia conducta. Por tanto, es necesaria la prevención desde modelos cercanos y vivenciales.

 

Los talleres preventivos de Kide Bienestar se harán de forma temporal, según las necesidades de los usuarios. Algunos de los temas para trabajar desde talleres preventivos serán:

 

–             Consumo de drogas.

–             Bullying.

–             Igualdad de género.

–             Nuevas tecnologías.

–             Sexualidad y prevención enfermedades transmisión sexual.

–             Ocio saludable.

 

La incorporación a estos talleres será en función de las necesidades individuales y familiares de los usuarios.

INSERCIÓN SOCIOLABORAL

En esta etapa el adolescente debe tener que tomar decisiones respecto a su futuro y cuestiones escolares y laborales. En su mundo de confusión muchos de ellos, no consiguen diseñar un itinerario de acción para su futuro.

 

Es habitual que sus decisiones sean inconsistentes y puedan no tener la información y la experiencia que un adulto le puede aportar.

 

La inserción sociolaboral presta una atención integral a los procesos de inserción social y laboral de menores y jóvenes mayores de 16 años que quieran acceder al mercado laboral.  Prestando especial atención a sus necesidades individuales para la consecución de estos objetivos.

 

Desde Kide Bienestar, promovemos el acceso de adolescentes y jóvenes, a la incorporación al mercado laboral, fomentando su autonomía, mediante procesos de formación y de acompañamiento personalizado y de estructuras adaptadas a sus necesidades, diseñando itinerarios individualizados.

 

Se podrán beneficiar de este servicio los adolescentes que necesiten asesoramiento sociolaboral, que tengan dudas sobre su futuro, que estén iniciando la búsqueda de empleo o que se encuentren en riesgo de exclusión sociolaboral.

ACOMPAÑAMIENTO EDUCATIVO

El acompañamiento educativo es una herramienta que se utiliza para mejorar el éxito educativo de los adolescentes, reforzando y complementando la función educativa de la familia y la escuela.

La adolescencia implica mayor autonomía, sin embargo, en ocasiones el adolescente presenta dificultades para realizar sus tareas, baja motivación, absentismo y sus dificultades en adaptación escolar. Con lo cual, acompañamos en la realización del trabajo escolar y el aprendizaje, así como técnicas de estudio, reforzando su autonomía de responsabilidad. Se trabajan las habilidades y competencias que promueven su autonomía, identidad e iniciativa personal.

 

La propuesta de Kide Bienestar es realizar un seguimiento personalizado de cada participante, en coordinación con las familias y los centros educativos, involucrando a las familias y colaborando con las entidades sociales y educativas de los barrios y municipios, así como trabajando conjuntamente con dichos centros educativos y las familias, desarrollando una tarea complementaria y coordinada con todos los agentes educativos del entorno de los niños y adolescentes.

 

Desde el acompañamiento educativo de Kide Bienestar, creamos entornos de aprendizaje estimulante para permitir, a los adolescentes desarrollar al máximo sus potencialidades adquiriendo las competencias y habilidades proactivas, creativas y de trabajo en equipo.

ACOMPAÑAMIENTO TERAPÉUTICO

Un acompañamiento terapéutico es otra herramienta donde un profesional actúa como guía colaborando asistencialmente con algún usuario o familia. Estos acompañantes pueden asistir de diferentes maneras a las personas con alguna limitación: autismo, trastornos de desarrollo, TDAH, así como otras patologías; o bien, pueden acompañar a familias en situaciones cotidianas para guiarles en la resolución de sus problemas u orientarles en el día a día.

 

El Acompañante Terapéutico se desplaza al contexto del paciente, acompañándole en la vida cotidiana. A través de las experiencias de vida que se generan en los encuentros se facilita un acercamiento al mundo social y un bienestar psicológico. De esta forma, el acompañamiento puede realizarse en el domicilio, en la calle, en el parque o durante cualquier actividad de ocio.

 

Para garantizar una intervención terapéutica efectiva y adecuada a las características de la persona, el Acompañante Terapéutico se coordina con los distintos profesionales que participen en el tratamiento (psiquiatra, psicoterapeuta, educadores, integradores sociales y otros) a la vez que trabaja en y con la familia.

 

En la adolescencia este acompañante puede cobrar especial relevancia convirtiéndose en una figura de referencia para el chico y siendo un educador de calle, que le oriente y le acompañe en dificultades cotidianas.

 

El rol del acompañante terapéutico varía por tanto en cada caso y será asignado por equipo de especialistas de Kide Bienestar, en caso de que así lo vieran conveniente y necesario en el tratamiento de diferentes patologías mentales que pueden aparecer en la infancia y que por su condición necesiten asistencia permanente

TERAPIA FAMILIAR SISTEMICA

La terapia familiar es un tipo de psicoterapia enfocada en el tratamiento de la familia. Su objetivo es resolver diversos problemas psicológicos de una familia o de sus miembros.

 

Esta terapia se basa en el modelo sistémico, entendiendo que la familia es un sistema y sus miembros interrelacionan. Por tanto, cuando uno de ellos tiene un problema o presenta un síntoma, los demás son parte de la solución porque sufren también las consecuencias.

 

Se trata de un modelo que aborda al individuo en las relaciones que mantiene con los distintos miembros de la familia, pareja u otros sistemas de pertenencia significativos.

 

Cada familia tiene miles de posibilidades para interactuar, pero a través del tiempo se van estableciendo ciertas pautas de interacción y reglas de relación. Estas pautas establecen cuándo, de qué manera y con quién se pueden relacionar y dan orden y coherencia al sistema. Cada familia genera sus propias pautas de interacción y se mantienen por las expectativas de los miembros de la familia.

Atender a estas pautas nos dice mucho sobre el sistema y su estructura. Por ejemplo, el primero que comienza a hablar suele tener el poder en la familia y la capacidad de definir los problemas, etc.

 

La familia va desarrollándose, adaptándose y cambiando a lo largo del tiempo, en una serie de fases normativas que se pueden clasificar por etapas. Cada una de estas etapas tiene retos distintos a los que enfrentarse y a los que la familia debe adaptarse. Son una serie de crisis evolutivas esperables y hay una serie de “tareas evolutivas” que de no conseguirlas obstaculiza o dificulta el adecuado desarrollo de los miembros de la familia. Cuando una familia va atascándose en ciertas tareas, estas influyen y dificultan las etapas posteriores. Siguiendo a Carter y McGoldrick se pueden establecer seis fases:

 

 

  1. Independización del joven adulto.
  2. Formación de pareja.
  3. Familia con hijos pequeños.
  4. Familia con hijos adolescentes.
  5. Independización de los hijos.
  6. Familia en la tercera edad

 

Muchas de las dificultades que pueden surgir en la adolescencia son abordables desde una terapia familiar, dado que el adolescente puede estar siendo el síntoma de un desequilibrio en el sistema familiar.

 

Desde Kide Bienestar, se indicará la terapia familiar en los casos donde las dificultades familiares puedan estar presentes en las necesidades individuales del adolescente y estas necesidades no puedan ser resueltas únicamente de manera individual.

TERAPIA DE PAREJA

La terapia de pareja es un tipo de intervención destinada al sistema de la pareja, con el fin de mejorar la relación sentimental que existe. La TP pretende la solución de problemas inherentes a la relación de dos personas que deciden convivir íntimamente juntos (Pinto, 1999). Se prioriza en mejorar la comunicación y la comprensión del otro para desde ahí aprender a organizar su vida en común.

 

Algunos de los objetivos que se busca en la Terapia de pareja son:

 

  • Adquisición de conceptos comunes sobre lo que es una relación de pareja.
  • Analizar y comprender el peso de los pensamientos disfuncionales y cómo están influyendo en la forma de sentirse.
  • Entrenamiento en habilidades de comunicación (habilidades conversacionales y de expresión de emociones)
  • Entrenamiento en solución de problemas y negociación
  • Técnicas para aumentar la reciprocidad en pareja
  • Técnicas para la mejor planificación del tiempo libre, tiempo dedicado al hogar, los hijos, las relaciones sexuales.
  • Aprender a abordar adecuadamente la explosión de sentimientos y conflictos.
  • Analizar y elaborar las relaciones con las familias de origen y su papel en la pareja.
  • Abordaje de problemas especiales como los celos y la dependencia o el independentismo.

 

En la etapa de la ADOLESCENCIA la pareja puede sufrir muchos vaivenes al vivirse situaciones de estrés y de necesidad de posicionamiento en su rol de padres.

 

Desde Kide Bienestar, se aconsejará la terapia de pareja cuando los problemas conyugales puedan estar afectando al adolescente y al resto del sistema familiar. Como anteriormente hemos descrito, existen muchas necesidades familiares que tienen que ver con reforzar este sistema durante esta etapa.

PSICOEDUCACIÓN

La psicoeducación es un tipo de intervención centrada en educar o informar sobre un tema concreto que pueda estar afectando a una persona o su familia.

 

Educar implica proporcionar información, explicar una determinada situación de modo coherente, precisa, sencilla, presentando al educando los elementos necesarios para la comprensión de un tema singular, estimulando conductas adecuadas a la misma.

 

El objetivo focal es proteger a las personas implicadas en la situación, moderando la ansiedad generada a partir del desconocimiento y/o desinformación, posibilitando el acceso a conductas más adaptadas, menos ansiosas, y de este modo elevar la calidad de vida de las personas.

 

La tarea psicoeducativa promueve que el problema sea afrontado, que la situación sea aceptada, y por ende sea asumida, que la persona pueda posicionarse críticamente frente al problema, para comenzar a pensar en un nuevo proyecto vital.

 

En muchos casos, se puede utilizar la psicoeducación de una forma más amplia para entender no solo las enfermedades, sino las etapas de la vida, los riesgos…

 

La psicoeducación puede realizarse con el adolescente y también con sus familias. También de manera individual y grupal.

 

Desde Kide Bienestar se activarán programas de Psicoeducación relacionados con los siguientes temas:

 

–             EDUCACION EN VALORES.

–             EDUCACION PARA LA SALUD.

–             EDUCACION AFECTIVO SEXUAL.

–             ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES

–             OCIO SALUDABLE

 

Igualmente en los casos donde pueda aparecer el diagnóstico de alguna enfermedad o trastorno y conocerlo, entenderlo y aceptarlo pueda mejorar su situación.

GRUPOS DE PADRES Y MADRES

Los grupos o escuelas de padres y madres son espacios para padres con alguna finalidad concreta. Estos grupos pueden tener distintos objetivos como el informativo y orientación hacia el cuidado de los hijos, el tratamiento de algún tema concreto de forma preventiva, psicoeducación respecto a alguna enfermedad o bien grupos de encuentro y de intercambio de experiencias en su función de padres.

 

Se parte de la idea de que no se puede enseñar a ser padre o madre, ya que esta función es una experiencia subjetiva y que tiene que ver con la propia personalidad y con las experiencias vividas desde la infancia.

 

En cambio, sí que se puede ayudar a ser padre o madre siempre que se parta de la propia experiencia, de las dificultades cotidianas que el desarrollo de la función parental genera, bien sea a través de la reflexión conjunta, bien sea con el diálogo y el continuo posicionamiento de nuestra manera de ser como padres y madres, así como la formación en  los aspectos psicopedagógicos y ambientales, que se desarrollan durante un periodo relativamente extenso de tiempo.

 

Se ofrece, pues, un espacio de reflexión que permite pensar conjuntamente sobre las propias dificultades y compartirlas con los otros a través del diálogo y la participación, lo cual se percibe muy necesario para padres con hijos adolescentes.

 

Estos grupos serán dinámicos y desde Kide Bienestar se irán diseñando con los objetivos que se estimen oportunos según los usuarios y las problemáticas que puedan aparecer.

 

Estará indicado en los casos que el contacto con otros padres pueda favorecer a la familia o bien donde necesiten información u orientación de cuestiones prácticas.

SESIONES MULTIFAMILIARES

Una variedad de terapia grupal es la terapia multifamiliar, donde acuden distintos miembros de una misma familia al encuentro de otras familias en su misma situación. Al igual que los grupos de padres, la temática y objetivo será dada por la demanda de usuarios para estos grupos.

 

El valor de las sesiones multifamiliares lo define Norberto Mascaró, psiquiatra de Avances Médicos, S. A. (AMSA) y experto en terapia multifamiliares indicando que “esta perspectiva innovadora permite abordar simultáneamente la dimensión individual, familiar y social de la mente; además, permite a los familiares realizar su propio proceso terapéutico” pues, a través de esta terapia, con el tiempo, los familiares asumen también funciones coterapéuticas: “Qué mejor que una madre o un padre que pasó por situaciones de intenso sufrimiento psicológico para comprender y transmitir una esperanza a otros padres en un momento de crisis”.

 

Por tanto, desde Kide Bienestar se valorará la inclusión de una familia en estas sesiones en función de sus necesidades y el resto de participantes en estas sesiones, fomentando de forma activa la participación de toda la familia, incluso del adolescente si así se estima oportuno.

MEDIACIÓN FAMILIAR

La mediación familiar es un método alternativo de resolución de conflictos. Los procesos de mediación familiar implican un enfoque sistémico donde se trabaja con un sistema sociofamiliar (formado a partir de dos personas), y se basa en los principios de voluntariedad, transparencia, y respeto mutuo. En cualquier caso, se desarrolla en un ámbito no-terapéutico.

 

Es un método de gestión y resolución de conflictos, cuyo fin es conseguir una salida pacífica a los conflictos generados en la convivencia familiar. Las partes implicadas recibirán la ayuda de profesionales, mediadores familiares, para tratar de adoptar por sí mismas acuerdos que sean satisfactorios para todos los miembros de la familia. Siempre es voluntaria, privada y confidencial.  Se basa en el diálogo y el respeto mutuo.

 

Desde Kide Bienestar, se propondrá la mediación familiar para situaciones familiares de crisis y conflicto, separaciones, divorcios, custodias,… donde el principal objetivo es llegar a acuerdos, más que mejorar la relación, y esto pueda estar afectando a los usuarios.

ASESORAMIENTO Y ORIENTACIÓN

Desde Kide Bienestar se ofrece la posibilidad de realizar un asesoramiento y orientación puntual o periódica, para servir de guía en las distintas dudas e inquietudes que pueda presentar cualquier usuario, bien para orientarle sobre un itinerario, bien para un asesoramiento puntual respecto a un conflicto sugiriendo procesos y procedimientos de actuación.

 

En esta etapa adolescente, este asesoramiento y orientación será muy específico para este grupo de edad, creándose un espacio de asesoramiento para ellos, bien visibilizado y cercano para que se puedan acercar a buscar respuestas a dudas y perciban a Kide Bienestar como un lugar accesible y de confianza.

 

Por otra parte, también está orientado a sus padres, como el resto de familias. Este servicio no implica una necesidad de adhesión a un tratamiento o recurso específico. Desde la plataforma Kide Bienestar se transmite la total disponibilidad para cualquier asesoramiento, dirigido a usuarios, familiares e incluso instituciones.