Servicios Infancia

En la infancia, se van a desarrollar una serie de capacidades y competencias que ayudarán a nuestros hij@s a afrontar su vida futura. Se inicia su convivencia social con otros niños/as de su misma edad y con los adultos de referencia, pasando a ser importante el deseo de hacerse “un sitio” dentro del grupo de iguales, en relación con la maduración de su autoconcepto y autoestima. A través de los juegos y actividades en grupo, el niño adquiere conciencia de pertenecía familiar y social.

La niñez es una etapa de socialización y desarrollo personal en la que pueden aparecer algunas dificultades individuales, problemas de comportamiento, conflictos en el establecimiento de relaciones con iguales, dificultades académicas o problemas en el manejo de las emociones, por citar algunas de las más relevantes. De manera menos frecuente pueden también empezar a aparecer algunas alteraciones psicopatológicas de inicio temprano.

En KIDE Bienestar queremos acompañaros a recorrer con éxito esta crucial etapa, superando dificultades y aportando soluciones que hagan del núcleo familiar una intima escuela para los/las hijos/as, las madres y los padres. Consúltanos. Tlf. 679 861 809

TERAPIA INDIVIDUAL

INFANTIL:

 

La psicoterapia infantil consiste en un tratamiento basado en una serie de técnicas y métodos usados para intervenir y tratar a niños que tienen problemas con sus emociones y en su comportamiento. Tras una evaluación inicial,  junto con los padres, los que deciden la necesidad de recurrir o no a la psicoterapia en base al historial médico, los problemas detectados en el niño, su capacidad intelectual y nivel de desarrollo, así como también sus habilidades sociales y de comunicación.

 

En la terapia infantil, existen tres características que la diferencian de la terapia con adultos:

 

–             El juego como técnica. El dibujo y el juego para construir y aprender. El juego es para los niños el equivalente al lenguaje en los adultos, ya que es la manera en que pueden divertirse, comunicarse, descubrir y explorar el mundo, adquirir conocimientos y también representar sus miedos, deseos, conflictos, preocupaciones y problemas, especialmente en las edades más tempranas.

 

La terapia del juego cumple funciones biológicas, intra e inter personales, y socioculturales. Dentro de las funciones biológicas, está el aprendizaje de habilidades básicas, la liberación del exceso de energía, la estimulación sinestésica. Funciones intrapersonales, como el dominio de situaciones, la exploración, iniciativa, comprensión de las funciones mentales, desarrollo cognitivo. En las funciones interpersonales encontramos, las habilidades sociales y la separación-individuación. Socioculturalmente, se da la imitación de los modelos de los adultos que admiran.

 

Además del juego se utiliza el dibujo, dramatización, títeres, fantasía, cuentos y poesía…

 

–             Implicación de la familia. La terapia infantil va de la mano con la implicación de los padres, bien para informarles de los avances de su hijo, como realizar cambios a nivel de familia con indicaciones de pautas y participación, que refuercen lo trabajado en las sesiones.

 

–             Los objetivos y el paciente. En la terapia infantil se junta una complejidad a distintos niveles respecto a los objetivos y a la identificación del paciente. El niño suele venir de forma no voluntaria o sin haber generado ellos la demanda, por tanto el objetivo del niño es distinto del de los adultos. En la terapia habrá que intentar adaptarse lo mejor posible a esta situación, a veces conflictiva, de coincidencia de distintos intereses y objetivos.

 

La terapia infantil estará indicada en los casos arriba mencionados, donde se vea necesario un espacio individual para el niño, donde pueda trabajar cuestiones emocionales o adquisición de nuevas formas de comportamiento.

 

ADULTO:

 

La psicoterapia individual es el tratamiento a través de métodos psicológicos de problemas de naturaleza emocional, en donde una persona (el paciente) establece deliberadamente una “relación profesional” con otra persona (el terapeuta) que le ayudará a analizar y modificar síntomas de malestar ya existentes, prevenir algunos otros, mediatizar comportamientos y promover el crecimiento.

 

En la psicoterapia individual, se le ayuda al paciente a que tenga conocimiento sobre sí mismo de tal manera que logre entender sus emociones, conductas y pensamientos (muchas veces automáticos) que dan forma a su malestar. De esta manera, aprende a dominar sus emociones negativas, mejora su capacidad de tomar decisiones y desarrolla una autoestima sana, que le permite relacionarse mejor.

 

La psicoterapia es un encuentro con uno mismo, acompañado y guiado por un profesional. Es un espacio acogedor donde expresar sentimientos sin ser juzgado, ni criticado, aprendiendo a canalizar cada sentimiento desde el amor a uno mismo.

 

El psicólogo ayuda a observar y comprender como se han originado bloqueos en la trayectoria vital y orienta para reeducar actitudes, pensamientos y conductas. El paciente, al ser consciente, puede elegir libremente hacia donde quiere dirigir tu futuro, así como los cambios que quiera realizar.

 

Estaría indicada en el caso en el que los problemas psicológicos o emocionales del adulto, estén influyendo en el bienestar del niño y no puedan ser resueltos en otros espacios como la terapia familiar o escuela de padres. Se le propondría para que comenzara una terapia siempre y cuando estuviera de acuerdo, viviéndolo como una necesidad individual y de familia.

ATENCIÓN TEMPRANA

La Atención Temprana es toda aquella actividad de contacto o juego con un bebe o niño que propicie, fortalezca y desarrolle adecuada y oportunamente sus potenciales humanos.

La atención temprana se compone de un grupo de técnicas para el desarrollo de las capacidades y habilidades de los niños en la primera infancia. Consiste en proporcionar al bebé y al niño las mejores oportunidades de desarrollo físico, intelectual y social para sus capacidades y habilidades.

Tiene lugar mediante la repetición útil de diferentes eventos sensoriales que aumentan, por una parte, el control emocional, proporcionando al niño una sensación de seguridad y goce; y por la otra, amplían la habilidad mental, que le facilita el aprendizaje, ya que desarrolla destrezas para estimularse a sí mismo a través del juego libre y del ejercicio de la curiosidad, la exploración y la imaginación.

Por tanto, con la atención temprana se atendería a los niños y niñas con algún problema en el desarrollo, retraso o dificultad para adquirir los logros evolutivos para así estimular sus capacidades compensadoras.

Asimismo, se trabaja con los padres, para el aprendizaje de estas actividades para que puedan entrenarlas en casa.

TERAPIA GRUPAL PARA NIÑOS (JUEGO TERAPEÚTICO)

La terapia grupal es un espacio para externalizar las emociones. El grupo de terapia de juego les brinda a los niños un espacio donde poder expresar sus preocupaciones, miedos (silencio, peleas entre los padres, los celos hacia el nuevo hermanito, el estrés de la escuela,..) y las emociones como la tristeza y la soledad, entre otras.

 

Se trata de crear un ambiente permisivo y de apoyo, y procurar el máximo de intercambio entre pares. El juego es una parte fundamental del desarrollo de los niños. Los niños juegan para aliviar tensiones, explorar la realidad, aprender y relacionarse con otros, tanto adultos como pares. Asimismo, el juego sigue la ley de la asociación libre y remite a la historia personal y familiar de cada niño. Los niños establecen diferentes tipos de juegos en función de con quien se juega, es decir, de la relación que se establece con los adultos y con los iguales. Si los niños juegan con un adulto desarrollan juegos según el modelo adulto–niño, en una relación vertical, actuando papeles o realizando actividades que saben que el adulto quiere, pero que ellos no harían con otros niños.

 

Si los niños juegan entre iguales, generalmente sin presencia de los adultos, desarrollan otro tipo de juegos que responde al sistema de relación entre pares. En esta relación horizontal los juegos son completamente diferentes. Se utiliza mucho más la imaginación, la fantasía, los juguetes pierden su finalidad formal y se pueden utilizar de formas muy diferentes. Este sistema de relación está fuera de la relación con el adulto pero permanentemente influida por ella.

 

El juego, visto desde la dinámica grupal, facilita el pasaje desde la “cultura de pares” a la “cultura del grupo terapéutico”, siguiendo la línea de Bión. La “cultura de pares” responde a las referencias internas que los niños traen de su experiencia en otros grupos. Fundamentalmente la familia y el colegio. En estos contextos, los adultos siempre ostenta una autoridad definida, son los que imponen las normas, aplican castigos si se incumplen y en general intervienen para resolver conflictos, enseñar, dar consignas o proteger y cuidar al que lo necesita. Por tanto, los niños esperan en el comienzo del grupo que el terapeuta adulto cumpla también estas funciones.

Las ventajas del trabajo en grupo con niños es que desarrolla habilidades de socialización, fortalece su autoestima, promueve el autoconocimiento, fomenta la resolución de conflictos, incentiva la responsabilidad, despliega la empatía, genera el sentimiento de pertenencia, favorece el apego a las reglas, estimula la tolerancia a la frustración y combate la impulsividad.

 

Está indicado para niños que muestran dificultades en el comportamiento social o adaptación, inseguros y evitativos, así como cualquier niño con el que se quiera incrementar la expresión y comprensión emocional.

TALLERES PREVENTIVOS

La prevención es la disposición que se hace de forma anticipada para minimizar un riesgo. El objetivo de prevenir es lograr que un perjuicio eventual no se concrete. Esto se puede apreciar en el dicho popular “más vale prevenir que curar”. Puesto en otras palabras, si una persona toma prevenciones para evitar enfermedades, minimizará las probabilidades de tener problemas de salud. Por lo tanto, es mejor invertir en prevención que en un tratamiento paliativo.

 

Los talleres preventivos de Kide Bienestar tienen la finalidad de anticipar una posible dificultad, concienciar sobre un tema y realizar un aprendizaje en hábitos y conductas saludables.

 

Los talleres preventivos de Kide Bienestar se harán de forma temporal, según las necesidades de los usuarios.

 

La incorporación a estos talleres vendrá determinada por las necesidades individuales y familiares de los usuarios.

ACOMPAÑAMIENTO EDUCATIVO

El acompañamiento educativo es una herramienta que se utiliza para mejorar el éxito educativo de los niños, reforzando y complementando la función educativa de la familia y la escuela.

 

Este acompañamiento educativo tiene dos dimensiones: Acompañamos a los niños en la realización del trabajo escolar y el aprendizaje, así como técnicas de estudio, reforzando su autonomía de responsabilidad. Por otra parte, en este acompañamiento educativo, también les damos la oportunidad de participar en actividades lúdicas y de estímulo de la creatividad. Se persigue incentivar su curiosidad innata, la experimentación, la expresión de emociones, la resolución de problemas, la integración y la participación en un grupo de iguales. Habilidades y competencias que promueven su autonomía, identidad e iniciativa personal. En definitiva, su desarrollo integral, la expresión libre y el espíritu innovador de niños y adolescentes.

 

En la fase de la Infancia, estas actividades se concretan en talleres creativos, tomando como eje conductor la expresión artística y el juego (la plástica, el teatro, la expresión corporal, el circo, la música, la danza, la fotografía, el cine, etc.).

 

En Secundaria, son propuestas grupales que parten de los intereses de los chicos y chicas, a través de las que trabajar y refuerzan la identidad personal, el autoconocimiento, la adquisición de competencias sociales y la gestión de las emociones propias de la etapa adolescente.

 

La propuesta de Kide Bienestar es realizar un seguimiento personalizado de cada participante, en coordinación con las familias y los centros educativos, involucrando a las familias y colaborando con las entidades sociales y educativas de los barrios y municipios, así como trabajando conjuntamente con dichos centros educativos y familias, desarrollando una tarea complementaria y coordinada con todos los agentes educativos del entorno de los niños y adolescentes.

 

Desde el acompañamiento educativo de Kide Bienestar, creamos entornos de aprendizaje estimulante para permitir, a niños y jóvenes, desarrollar al máximo sus potencialidades adquiriendo las competencias y habilidades proactivas, creativas y de trabajo en equipo.

ACOMPAÑAMIENTO TERAPEÚTICO

Un acompañamiento terapéutico es otra herramienta donde un profesional actúa como guía colaborando asistencialmente con algún usuario o familia. Estos acompañantes pueden asistir de diferentes maneras a las personas con alguna limitación: autismo, trastornos de desarrollo, TDAH… o bien, pueden acompañar a familias en situaciones cotidianas para guiarles en la resolución de sus problemas u orientarles en el día a día.

 

El Acompañante Terapéutico se desplaza al contexto del paciente, acompañándole en la vida cotidiana. A través de las experiencias de vida que se generan en los encuentros se facilita un acercamiento al mundo social y un bienestar psicológico. De esta forma, el acompañamiento puede realizarse en el domicilio, en la calle, en el parque o durante cualquier actividad de ocio.

 

Para garantizar una intervención terapéutica efectiva y adecuada a las características de la persona, el Acompañante Terapéutico se coordina con los distintos profesionales que participen en el tratamiento (psiquiatra, psicoterapeuta, educadores, integradores sociales y otros) a la vez que trabaja en y con la familia.

 

El rol del acompañante terapéutico varía por tanto en cada caso y será asignado por equipo de especialistas de Kide Bienestar, en caso de que así lo vieran conveniente y necesario en el tratamiento de diferentes patologías mentales que pueden aparecer en la infancia y que por su condición necesiten asistencia permanente.

TERAPIA FAMILIAR SISTÉMICA

La terapia familiar es un tipo de psicoterapia enfocada en el tratamiento de la familia. Su objetivo es resolver diversos problemas psicológicos de una familia o de sus miembros.

 

Esta terapia se basa en el modelo sistémico, entendiendo que la familia es un sistema y sus miembros están interrelacionan. Por tanto, cuando uno de ellos tiene un problema o presenta un síntoma, los demás son parte de la solución porque sufren también las consecuencias.

 

Se trata de un modelo que aborda al individuo en las relaciones que mantiene con los distintos miembros de la familia, pareja u otros sistemas de pertenencia significativos.

 

Cada familia tiene miles de posibilidades para interactuar, pero a través del tiempo se van estableciendo ciertas pautas de interacción y reglas de relación. Estas pautas establecen cuándo, de qué manera y con quién puede relacionar y dan orden y coherencia al sistema. Cada familia genera sus propias pautas de interacción y se mantienen por las expectativas de los miembros de la familia.

 

Atender a estas pautas nos dice mucho sobre el sistema y su estructura. Por ejemplo, el primero que comienza a hablar suele tener el poder en la familia y la capacidad de definir los problemas, etc.

 

La familia va desarrollándose, adaptándose y cambiando a lo largo del tiempo, en una serie de fases normativas que se pueden clasificar por etapas. Cada una de estas etapas tiene retos distintos a los que enfrentarse y a los que la familia debe adaptarse. Son una serie de crisis evolutivas esperables y hay una serie de “tareas evolutivas” que de no conseguirlas obstaculiza o dificulta el adecuado desarrollo de los miembros de la familia. Cuando una familia va atascándose en ciertas tareas, estas influyen y dificultan las etapas posteriores. Siguiendo a Carter y McGoldrick se pueden establecer seis fases:

 

  1. Independización del joven adulto.
  2. Formación de pareja.
  3. Familia con hijos pequeños.
  4. Familia con hijos adolescentes.
  5. Independización de los hijos.
  6. Familia en la tercera edad.

 

Muchas de las dificultades que pueden surgir en la Infancia son abordables desde una terapia familiar, dado que el niño puede estar siendo el síntoma de un desequilibrio en el sistema familiar.

Desde Kide Bienestar, se indicará la terapia familiar en los casos donde las dificultades familiares puedan estar presentes en las necesidades individuales del niño y estas necesidades no puedan ser resueltas únicamente de manera individual.

TERAPIA DE PAREJA

La terapia de pareja es un tipo de intervención destinada al sistema de la pareja, con el fin de mejorar la relación sentimental que existe. La Terapia de Pareja pretende la solución de problemas inherentes a la relación de dos personas que deciden convivir íntimamente juntos (Pinto, 1999). Se prioriza en mejorar la comunicación y la comprensión del otro para desde ahí aprender a organizar su vida en común.

 

Algunos de los objetivos que se busca en la Terapia de pareja son:

 

  • Adquisición de conceptos comunes sobre lo que es una relación de pareja.
  • Analizar y comprender el peso de los pensamientos disfuncionales y cómo están influyendo en la forma de sentirse.
  • Entrenamiento en habilidades de comunicación (habilidades conversacionales y de expresión de emociones)
  • Entrenamiento en solución de problemas y negociación
  • Técnicas para aumentar la reciprocidad en pareja
  • Técnicas para la mejor planificación del tiempo libre, tiempo dedicado al hogar, los hijos, las relaciones sexuales.
  • Aprender a abordar adecuadamente la explosión de sentimientos y conflictos.
  • Analizar y elaborar las relaciones con las familias de origen y su papel en la pareja.
  • Abordaje de problemas especiales como los celos y la dependencia o el independentismo.

 

En la etapa de la INFANCIA la pareja puede sufrir muchos vaivenes al ser desplazada y priorizada por la aparición de los hijos.

 

Desde KIDE BIENESTAR, se aconsejará la terapia de pareja cuando los problemas conyugales puedan estar afectando al niño y al resto del sistema familiar. Como anteriormente hemos descrito, existen muchas necesidades familiares que tienen que ver con reforzar este sistema durante esta etapa.

PSICOEDUCACIÓN

La psicoeducación es un tipo de intervención centrada en educar o informar sobre un tema concreto que pueda estar afectando a una persona o su familia. Suele ser habitual la psicoeducación relacionada con la aceptación y el aprendizaje de una enfermedad y trastorno donde se pretende que el paciente o la familia aprendan a entender la enfermedad, entrene sus cuidados y pueda lograr la mayor calidad de vida.

 

Educar implica proporcionar información, explicar una determinada situación de modo coherente, precisa, sencilla, presentando al educando los elementos necesarios para la comprensión de un tema singular, estimulando conductas adecuadas a la misma.

 

El objetivo focal es proteger a las personas implicadas en la situación, moderando la ansiedad generada a partir del desconocimiento o desinformación, posibilitando el acceso a conductas más adaptadas, menos ansiosas, y de este modo elevar la calidad de vida de las personas.

 

La tarea psicoeducativa promueve que el problema sea afrontado, que la situación sea aceptada, y por ende sea asumida, que la persona pueda posicionarse críticamente frente al problema, para comenzar a pensar en un nuevo proyecto vital.

 

En muchos casos, se puede utilizar la psicoeducación de una forma más amplia para entender no solo las enfermedades, sino las etapas de la vida, los riesgos…

 

La psicoeducación puede realizarse con niños y con sus familias. También de manera individual y grupal.

 

Desde Kide Bienestar se activarán programas de Psicoeducación en los casos donde pueda aparecer el diagnóstico de alguna enfermedad o trastorno y conocerlo, entenderlo y aceptarlo pueda mejorar su situación.

GRUPOS DE PADRES Y MADRES

Los grupos o escuelas de padres y madres son espacios para padres con alguna finalidad concreta. Estos grupos pueden tener distintos objetivos como el informativo y orientación hacia el cuidado de los hijos, el tratamiento de algún tema concreto de forma preventiva, psicoeducación respecto a alguna enfermedad o bien grupos de encuentro y de intercambio de experiencias en su función de padres.

 

Se parte de la idea de que no se puede enseñar a ser padre o madre, ya que esta función es una experiencia subjetiva y que tiene que ver con la propia personalidad y con las experiencias vividas desde la infancia.

 

En cambio, sí que se puede ayudar a ser padre o madre siempre que se parta de la propia experiencia, de las dificultades cotidianas que el desarrollo de la función parental genera, bien sea a través de la reflexión conjunta, bien sea con el diálogo y el continuo posicionamiento de nuestra manera de ser como padres y madres, así como la formación en los aspectos psicopedagógicos y ambientales, que se desarrollan durante un periodo relativamente extenso de tiempo.

 

Se ofrece, pues, un espacio de reflexión que permite pensar conjuntamente sobre las propias dificultades y compartirlas con los otros a través del diálogo y la participación.

 

Estos grupos serán dinámicos y desde Kide Bienestar se irán diseñando con los objetivos que se estimen oportunos según los usuarios y las problemáticas que puedan aparecer.

 

Estará indicado en los casos que el contacto con otros padres pueda favorecer a la familia o bien donde necesiten información u orientación de cuestiones prácticas.

SESIONES MULTIFAMILIARES

Una variedad de terapia grupal es la terapia multifamiliar, donde acuden distintos miembros de una misma familia al encuentro de otras familias en su misma situación. Al igual que los grupos de padres, la temática y objetivo será dada por la demanda de usuarios para estos grupos.

 

El valor de las sesiones multifamiliares lo define Norberto Mascaró, psiquiatra de Avances Médicos, S. A. (AMSA) y experto en terapia multifamiliares indicando que “esta perspectiva innovadora permite abordar simultáneamente la dimensión individual, familiar y social de la mente; además, permite a los familiares realizar su propio proceso terapéutico” pues, a través de esta terapia, con el tiempo, los familiares asumen también funciones coterapéuticas: “Qué mejor que una madre o un padre que pasó por situaciones de intenso sufrimiento psicológico para comprender y transmitir una esperanza a otros padres en un momento de crisis”.

 

Por tanto, desde Kide Bienestar se valorará la inclusión de una familia en estas sesiones en función de sus necesidades y las del resto de participantes, fomentando de forma activa la participación de toda la familia.

MEDIACIÓN FAMILIAR

La mediación familiar es un método alternativo de resolución de conflictos. Los procesos de mediación familiar implican un enfoque sistémico donde se trabaja con un sistema sociofamiliar (formado a partir de dos personas), y se basa en los principios de voluntariedad, transparencia, y respeto mutuo. En cualquier caso, se desarrolla en un ámbito no-terapéutico.

 

Es un método de gestión y resolución de conflictos, cuyo fin es conseguir una salida pacífica a los conflictos generados en la convivencia familiar. Las partes implicadas recibirán la ayuda de profesionales, mediadores familiares, para tratar de adoptar por sí mismas acuerdos que sean satisfactorios para todos los miembros de la familia. Siempre es voluntaria, privada y confidencial. Se basa en el diálogo y el respeto mutuo.

 

Desde Kide Bienestar, se propondrá la mediación familiar para situaciones familiares de crisis y conflicto, separaciones, divorcios, custodias,… donde el principal objetivo es llegar a acuerdos, más que mejorar la relación, y esto pueda estar afectando a los usuarios.

ASESORAMIENTO Y ORIENTACIÓN

Desde Kide Bienestar se ofrece la posibilidad de realizar un asesoramiento y orientación puntual o periódica, para servir de guía en las distintas dudas e inquietudes que pueda presentar cualquier usuario, bien para orientarle sobre un itinerario, bien para un asesoramiento puntual respecto a un conflicto sugiriendo procesos y procedimientos de actuación.

 

Este servicio no implica una necesidad de adhesión a un tratamiento o recurso específico. Desde la plataforma Kide Bienestar se transmite la total disponibilidad para cualquier asesoramiento, dirigido a usuarios, familiares e incluso instituciones.